El dióxido de titanio anatasa es un pigmento blanco muy utilizado en aplicaciones de pintura por su gran blancura, brillo y buena dispersión. Suele aplicarse en pinturas de interior y decorativas en las que se prioriza la pureza del color y el aspecto liso. Aunque ofrece una opacidad moderada y una buena relación coste-eficacia, el dióxido de titanio anatasa es más adecuado para revestimientos con una exposición limitada al exterior.